Casas de empeño, negocio redondo fuera del sistema

Una moto y electrodomésticos no recuperados por sus dueños son ofrecidos a la venta en una casa de empeño de esta ciudad. - José Rocha Los Tiempos

Una moto y electrodomésticos no recuperados por sus dueños son ofrecidos a la venta en una casa de empeño de esta ciudad. – José Rocha Los Tiempos

Son una especie de “pseudobanqueros”, cobran entre 5 y 36 por ciento de interés, dependiendo el tiempo de crédito y el tipo de prenda; pasados 30 a 35 días, las prendas de poco valor  “mueren” sin derecho a reclamo; los más indulgentes, luego de escuchar ruegos y argumentos “castigan” al deudor con el pago de un interés adicional al pactado y cobran por haber dejado la prenda en depósito más tiempo del establecido; muchos toman casas en hipoteca (como si fueran bancos) y si el pago no se cumple se quedan con las viviendas.

Son los dueños de las casas de empeño, un negocio en el que una persona puede obtener desde 50 bolivianos hasta 100 mil dólares o más “en cuestión de minutos”, como rezan los carteles en las puertas de estos negocios.

Para el empeño todo vale

En Cochabamba, las casas de empeño están concentradas en unas 10 cuadras, en parte de la calle 25 de Mayo y parte de la Av. San Martín.

 Funcionan en muchos lugares y, en muchos casos, basta con un cubículo de dos metros cuadrados y un escritorio. Para el prestamista, casi todo tiene valor y en sus oficinas, que también funcionan como tiendas para ofrecer las prendas que no fueron recuperadas, se puede ver tanques de oxígeno, refrigeradores, microondas, celulares, garrafas, compresoras, herramientas, cocinas, computadoras, motocicletas, bicicletas, licuadoras, teclados y todo equipo electrónico, la mayoría usados aunque también hay nuevos.

Una estudiante, a juzgar por los libros que llevaba contra su pecho, extiende tímidamente un pequeño dije de oro. El prestamista lo observa de cerca, con recelo y desconfianza (quizás estudiados) aumentando el nerviosismo de la joven, luego saca una lima y raspa la prenda para luego echarle un líquido que deja una poco estética mancha oscura en el dije; pero sirve para que el prestamista saque 150 bolivianos de su caja y la muchacha, luego de registrarse en un cuaderno, se vaya sonriente y con alivio en el rostro.

Los intereses

Casi todo sirve para el empeño. El mismo prestamista explica que por gramo de oro presta 30 dólares, en el mejor de los casos, dependiendo de los kilates del oro. El interés es de 10 por ciento y a un mes de plazo. El “contrato” debe ser renovado cada mes, caso contrario se pierde la prenda.

En el sistema bancario nacional, a octubre pasado, las tasas activas mensuales en bolivianos, que es el dinero que el banco cobra de interés por los préstamos, tuvieron un promedio de 16,90 por ciento; en las cooperativas de 17,84, en los fondos financieros privados 24,55 por ciento y en las mutuales de 9,25 por ciento, en moneda nacional, según reporte electrónico del Banco Central de Bolivia (BCB).

A medida que el monto requerido es mayor, los requisitos son otros. Por ejemplo, si se necesitan 500 dólares, una línea telefónica es la prenda solicitada. El propietario debe llevar su cédula de identidad, su certificado de aportación y el de liberación (para establecer que no tiene facturas pendientes). El interés mensual es de 174 a 177 bolivianos y el “trámite” demora unos 20 minutos, según dice otra prestamista.

Si de sumas mayores se trata, lo que se exige es una hipoteca, explica un prestamista. Si la casa está libre de deudas, el solicitante debe hipotecarla al prestamista y si está hipotecada a una entidad financiera, el prestamista compra la deuda y luego se queda con los documentos. El interés es de 36 por ciento anual.

“Si quieres (dinero) tienes que ser serio, tienes que traer tus papeles, tengo que ver. ¿Por ahí ni te recibo tu casa, mamita? No me gusta perder el tiempo”, dice Juana N. con evidente fastidio porque acaba de discutir con un muchacho que se retrasó cuatro días en pagar por un celular dejado en prenda. La discusión se saldó con el pago de la deuda, más 50 bolivianos adicionales por el retraso y otro pago extra por haber tenido “en depósito” el celular por esos cuatro días.

En el sistema bancario, la tasa de interés promedio para hipotecas, a octubre, fue de 7,51 por ciento; en las cooperativas fue de 11,93 por ciento; en los fondos financieros privados fue de 13,35 por ciento y en las mutuales de 6,99 por ciento, según el BCB.

En el portal de  la Autoridad de Regulación del Sistema Financiero (ASFI) no se encuentran datos ni alusiones sobre las casas de empeño. En el portal del Servicio Nacional de Impuestos Internos (SIN) tampoco y un funcionario, que se identifica como miembro de la Unidad de Comunicación del SIN, ante la consulta de este medio, dice que es nuevo y no conoce bien la normativa.

La casa de empeño brinda una solución rápida, obviando los requisitos del sistema bancario como boletas de pago, antigüedad laboral, certificado de trabajo y aportes a los fondos de pensiones; pero a riesgo de perder lo que empeñado y sin derecho a reclamo, ya sea un MP3 o una casa de muchos miles de dólares.

marketing

Como en cualquier negocio, el marketing es lo que cuenta. Una de las casas de empeño de esta ciudad ofrece no solo préstamos “al instante” de 50 o 100 mil dólares, sino también números de contacto para casos de urgencia. Otra, más “vanguardista”, ofrece una dirección de internet para facilitar la interacción con los clientes; pero se trata de una página (www.pro-cash.tk) que ofrece enlaces en inglés y cuando se hace click en alguno de ellos, la página aparece como fuera de servicio.

oro raspado

Para tasar una prenda de oro hay que “rasparla” y echarle un químico líquido para verificar que no se trate de una aleación revestida de oro, explica un prestamista; pero un par de joyeros consultados coinciden en que se trata de una forma de reducirle el valor a una prenda para pagar menos por ella.

“Con eso, nos hacen quedar mal y después venden la prenda a su gusto”, reclama una joyera. Añade que si la prenda no es recogida, el prestamista la vende hasta en tres veces más de lo que dio por ella.

buscando socios

Las casas de empeño no sólo ofrecen crédito fácil, también ofrecen ganancias atractivas a quienes disponen de capital y están dispuestos a prestar su dinero.

En avisos de prensa y en letreros colgados en sus oficinas, los prestamistas buscan socios capitalistas, a quienes ofrecen intereses mensuales por encima de los ofertados en el sistema bancario.

El rédito es bueno, pero si el deudor incumple el inversionista podría perder su dinero sin poder responsabilizar legalmente al prestamista.

Article source: http://www.lostiempos.com/diario/actualidad/economia/20121202/casas-de-empeno-negocio-redondo-fuera-del-sistema_194279_413610.html

Filed Under: Economía

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